Defensa jurídica para empresas
Apoyo en los litigios relacionados con su empresa.
Por qué es importante
Los litigios suelen llegar a las empresas justo cuando menos tiempo tienen para ocuparse de ellos: un empleado impugna su despido, un cliente alega de repente defectos en lugar de pagar la factura pendiente, o el arrendador rescinde el contrato del local comercial. Las horas de abogado y las costas judiciales suman con rapidez importes que superan el beneficio de un encargo entero. Por eso muchas pymes renuncian a reclamaciones legítimas — no porque no tengan razón, sino porque el riesgo del proceso les parece demasiado grande. El seguro de defensa jurídica invierte precisamente ese cálculo.
Cuantos más contratos, más personal y más superficies alquiladas tiene una empresa, más probable es que tarde o temprano surja un litigio — el derecho laboral y las reclamaciones de cantidad encabezan las estadísticas. En Suiza, el seguro de defensa jurídica de empresa es voluntario y lo paga la propia empresa. Conviene saberlo: solo están cubiertos los casos cuya causa se produce después del inicio del contrato y una vez transcurridos los posibles periodos de carencia — un conflicto que ya está latente no se puede asegurar a posteriori. Y los litigios derivados de contratos, por ejemplo por facturas impagadas, solo tienen cobertura, según la aseguradora, mediante un módulo aparte.
Sus ventajas
Derecho laboral, conflictos contractuales, reclamación de deudas: usted litiga con respaldo.
Los honorarios de abogado y las costas judiciales no desbordan el presupuesto.
Asesoramiento jurídico por teléfono, antes de que se convierta en un caso.
De esto nos encargamos nosotros
- Análisis de los riesgos jurídicos de su empresa
- Comparativa entre defensa jurídica de empresa y contractual
- Coordinación con la RC de empresa (sin lagunas ni duplicidades)
- Apoyo en la notificación del caso
El asesoramiento es gratuito para usted — nos remuneran las compañías aseguradoras mediante comisiones de corretaje, que le desglosamos si lo desea.
Consejos de nuestros asesores
Lo que repetimos una y otra vez a nuestros clientes – gratis, ya antes de la primera cita.
El seguro de defensa jurídica es como un paraguas que hay que comprar mientras luce el sol: los conflictos que ya se vislumbran dejan de ser asegurables. Quien no lo contrata hasta después de la primera carta del abogado llega tarde. Cuente además con periodos de carencia de varios meses.
«Defensa jurídica de empresa» no es un término protegido: según la aseguradora, el derecho laboral, el derecho de arrendamiento, la defensa penal y los litigios contractuales están incluidos, excluidos o disponibles solo como cobertura complementaria. Compare los ámbitos de cobertura, no solo la prima. Precisamente en materia de contratos y cobro de deudas las diferencias son grandes.
El asesoramiento jurídico telefónico está incluido en la mayoría de las pólizas y no cuenta como siniestro. Recurra a él a tiempo — por ejemplo, antes de comunicar una rescisión delicada o de firmar un contrato importante. Muchos conflictos pueden atajarse antes de que surjan.
Al comparar, fíjese en los importes mínimos en litigio, las franquicias por siniestro y los límites de cobertura por caso. Una póliza que excluye las reclamaciones de escasa cuantía sirve de poco a una empresa con muchos encargos pequeños. Tampoco la libre elección de abogado está regulada igual en todas las aseguradoras.