RC de empresa
Cubre los daños a terceros que se deriven de la actividad de la empresa.
Por qué es importante
Un solo momento de descuido puede dar lugar a reclamaciones que equivalen a varias veces el beneficio anual. La empresa de fontanería cuya unión roscada tiene una fuga durante la noche e inunda tres plantas; la clienta que tropieza con un cable en la tienda y queda mucho tiempo sin poder trabajar — casos así alcanzan enseguida cifras de seis o siete dígitos. Sin seguro, la empresa responde con su patrimonio y, en el caso de la empresa individual, además con el patrimonio personal de su propietaria o propietario. E incluso las reclamaciones infundadas cuestan dinero: hay que examinarlas y rebatirlas.
Prácticamente ninguna empresa que trate con clientes puede prescindir de esta cobertura — desde los oficios y la hostelería hasta el asesoramiento, cuyos errores pueden dañar el patrimonio de los clientes. En Suiza, el seguro de responsabilidad civil de empresa es voluntario en la mayoría de los sectores; algunas profesiones y actividades sí están sujetas a la obligación de asegurarse, y muchos clientes exigen el justificante del seguro antes incluso de firmar un contrato. La prima corre a cargo de la empresa y suele calcularse según la masa salarial o la facturación. El seguro cumple aquí dos funciones: pagar las reclamaciones justificadas — y rechazar las infundadas corriendo con los gastos.
Sus ventajas
Un error en el día a día no pone en peligro la existencia de la empresa.
Los daños personales, materiales y patrimoniales a terceros están cubiertos.
Cobertura adaptada a su sector en lugar de una póliza estándar.
De esto nos encargamos nosotros
- Análisis de riesgos por sector y actividad
- Comparativa de aseguradoras según el límite de cobertura y las exclusiones
- Inclusión de daños a bienes bajo custodia y en manipulación, cuando sea necesario
- Gestión de siniestros y correspondencia con la aseguradora
El asesoramiento es gratuito para usted — nos remuneran las compañías aseguradoras mediante comisiones de corretaje, que le desglosamos si lo desea.
Consejos de nuestros asesores
Lo que repetimos una y otra vez a nuestros clientes – gratis, ya antes de la primera cita.
En los daños personales enseguida entran en juego los gastos de curación, el lucro cesante y las rentas durante décadas. La diferencia de prima entre un límite de cobertura ajustado y uno sólido suele ser pequeña — la diferencia en caso de siniestro, en cambio, es existencial.
Los daños en bienes en los que está trabajando o que tiene bajo su custodia quedan excluidos en muchas coberturas básicas. Y precisamente ese es el riesgo diario de las empresas de oficios, de limpieza y de reparaciones. Esta inclusión debería figurar en toda lista de comprobación.
La póliza asegura la actividad que figura en el contrato. Quien empieza a ofrecer nuevos servicios, abre una sucursal o emplea a bastante más personal debería comunicárselo a la aseguradora — de lo contrario, en caso de siniestro aparece una laguna de cobertura, aunque se haya pagado puntualmente la prima.
Comunique de inmediato a la aseguradora cualquier reclamación y deje en sus manos la valoración jurídica. Quien admite precipitadamente su culpa ante los perjudicados o paga por su cuenta pone en riesgo la cobertura del seguro. Basta con un sincero «Esto lo gestionamos a través de nuestro seguro».